La Creatividad: Explicando el plano etérico y Akasha (Parte 2/5)

Tomemos ahora el Sol. Está lejos, está a millones de kilómetros de distancia y, sin embargo, lo sentimos aquí, nos toca, nos calienta, nos cura. ¿Cómo hace para estar tan próximo a pesar de este alejamiento? Es porque sale de él una quintaesencia que forma parte de él, sus rayos, y gracias a sus rayos establece un contacto con nosotros: nos abraza, nos acaricia, nos penetra, estamos fusionados con él.

Puesto que la luz y el calor del Sol no son otra cosa que el Sol mismo, es en este sentido, en el que les dije hace ya mucho tiempo, que los planetas se tocan.

El éter y Akasha

Lo creían un poco, pero dudaban también un poco. Pues bien, ¿me creerán acaso más ahora si les digo que el mes pasado cayó en mis manos un artículo, en el que un astrónomo, afirmaba exactamente lo mismo? ¿Me preguntan como llegué yo a saberlo? Es sencillo. Miren nuestro planeta: está la tierra, y por encima de la tierra, el agua, el aire; y por encima del aire el éter, que los hindúes llaman akasha.

El éter es, pues, un estado todavía más sutil de la materia, y es a este nivel en el que podemos afirmar que los planetas se tocan. No se fusionan en su parte sólida, sino en su parte sutil, en su alma. Por eso la astrología siempre ha creído en la influencia de los planetas y de las constelaciones.

Lo mismo se aplica a hombres y mujeres

Estudiemos ahora estos pequeños planetas que son los hombres y las mujeres ¿Qué sucede entre ellos? Aquí está un chico, y allá una chica: están enamorados, se miran, se sonríen… Si consideramos las cosas desde un punto de vista materialista, diremos: “He ahí dos cuerpos bien distintos, separados, no se tocan, no existe pues entre ellos ninguna comunicación.”

Pero si consideramos la cuestión desde un punto de vista espiritualista, nos pronunciaremos de forma diferente, porque, puesto que las almas de estos dos jóvenes se comunican entre sí, están realmente fusionados con sus fluidos y sus emanaciones, exactamente como se fusionarían los rayos de dos Soles en el espacio.

(Continúa…)

Omraam Mikhaël Aïvanhov
Obras Completas, vol. 12, Las Leyes de la Moral Cósmica
Cap. 3, La actividad creadora como medio de evolución

2017-09-19T18:09:05+01:00noviembre 3rd, 2017|Acceso a todo, La Luz y el Sol, Naturaleza y lo Invisible|0 Comments

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