El Amor: Sean alegres como niños (Parte 3/7)

Queridos hermanos y hermanas, ustedes, que gustan de las cosas serias, se volverán hoy con las manos vacias. Hoy no habrá cosas serias, porque todo es alegre. Vean la naturaleza. ¡La siento tan alegre, tan llena de gozo! Ahora hay que vibrar al unisono con toda la naturaleza.

Intente sentirse simples y naturales como niños

Ustedes dirán: “¿Pero dónde se encuentra esta alegría, este gozo?” Yo lo veo por todas partes, lo siento por todas partes, y la vida es eso, alegría. Siento dentro de mí semillas de alegría inmensa, que llegan a todas partes ¿No las sienten? ¡Absorban al menos dos o tres! Dirán: “Pero esto no es filosófico, no es científico”. La gente tiene una idea muy curiosa sobre lo que es científico o filosófico.

Traten de sentir esta alegría, siéntanse como niños, simples, naturales, y escaparán del frío, del orgullo. La alegría es un estado maravilloso, que mantiene la flexibilidad del cerebro y hasta la del cuerpo físico, la expresividad del rostro.

Sin alegría nos volvemos antipáticos, perdemos flexibilidad y somos infelices

En cuanto perdemos esta flexibilidad, esta expresividad, esta juventud, nos volvemos desagradables, antipáticos. Porque, a pesar de todo los humanos tienen necesidad de calor, necesidad de bondad, de sonrisas, y si no les dan eso, se sienten privados, no les aman ¿Cómo se puede amar a alguien que no sonríe, que no se ríe?

Se vuelve insoportable, es una plaga para el mundo entero. Y lo más extraordinario, es que él mismo se soporta. ¿Cómo lo hace? Nunca lo he comprendido Y los perjuicios son muy grandes: en primer lugar, se vuelve antipático, en segundo lugar, pierde su flexibilidad, y, en tercer lugar, se siente desgraciado… ¿Cuáles son entonces las ventajas de semejante actitud?

Si, claro, se obtienen algunas ventajas con los tontos, que empiezan a inclinarse y se dicen; “Ah, este hombre es alguien importante, es serio, no sonríe nunca.» Dejen que Buster Keaton no sonría nunca, pero él, al menos, hace reír al mundo entero. Así que, si quieren, hagan como él, no se rían, pero hagan reír a los demás. Pero si impiden además que la gente sonría o se ría, ¡son verdaderamente la peste!

Pongan el orgullo a un lado, y sean como niños

Estos detalles son insignificantes en apariencia, pero inmensamente importantes en la práctica. Queriendo ser serios, supuestamente, los adultos han tomado el camino más seguro para destruirse a si mismos. Y, después, ¡adoran a los niños! Porque ven que los niños escapan a esta mentalidad; se sienten libres, juegan, ríen, son sencillos, son flexibles: se caen y se levantan, se caen otra vez y se vuelven a levantar…

Mientras que un adulto, si se cae una vez, se acabó, ya no puede levantarse. En el fondo, a los adultos les gustaría poder ser como niños, pero se los impide su orgullo o el miedo de perder su prestigio; y de esta manera caminan hacia la vejez: la vejez interior y la vejez exterior. Si ustedes fueran como niños, es verdad, quizás perderían un poco de vuestro prestigio, pero serían mucho más amados, y ser amados es mucho mejor que ser respetados fríamente.

(Continúa…)

Omraam Mikhaël Aïvanhov
Obras Completas, vol. 18, Jnani Yoga II
Cap. 8, El Amor.

2017-09-20T01:19:18+01:00noviembre 9th, 2017|Acceso a todo, Amor y Sexualidad, Aura, Yoga y Chakras|0 Comments

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