El joven Mikhaël (Parte 1/5)

Morska Gradina (El Jardín Costero) en Varna, Bulgaria

Un amigo de Mikhaël, un joven llamado Alexander, describió a su hija su primer encuentro. «Nos conocimos en un tren. Yo tenía diecisiete en ese momento y viajaba solo. Parado en el corredor fuera de mi compartimiento, estaba un hombre joven, un poco mayor que yo. Debió haber sentido que le miraba, porque repentinamente giró y me sonrió, con una extraordinaria expresión cálida y radiante. Estaba tremendamente impactado por la belleza espiritual que brillaba en él. Me puse de pie y salí al corredor, apoyándome en la ventana junto a él.

Hablamos de todo tipo de cosas, y descubrimos que ambos vivíamos en la calle Dounavska, en Varna: él en un extremo del barrio turco, y yo en el otro. Entonces hablamos sobre su Maestro, y me dijo que él estaba camino a una convención en Ternovo. Al comienzo quise ir con él, pero finalmente decidimos que nos encontraríamos otra vez en Septiembre, en Varna, y el me daría algunos libros y me llevaría a las charlas de su Maestro.».

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Esto fue el comienzo de una duradera amistad. Alexander se volvió un miembro de la fraternidad de Peter Deunov y asistía a sus conferencias regularmente. En primavera, acompañó a Mikhaël cuando fueron a meditar al parque Morska Gradina al amanecer. Una mañana mientras se sentaban en una banca frente al sol naciente, un pájaro vino y se paró sobre el hombro de Mikhaël. Mikhaël estaba en una profunda meditación y no se movió, pero Alexander estaba distraído y miró a su amigo por un largo tiempo. Tras un rato, como el ave se mantuvo perfectamente quieta, no pudo resistir murmurar: «Mikhaël, ¿sabes que hay un pájaro sobre tu hombro?». «Sí, lo sé», respondió Mikhaël.

Entonces, abriendo sus ojos, le habló al ave con todo el amor que un ser humano puede sentir por un pequeño animal. Era obvio que había una comunicación genuina entre esos dos seres, tan diferentes el uno del otro. «El ave escuchó», agrega Alexander, «y parecía responder con pequeños movimientos de su cabeza. Había tal ternura en los gestos de Mikhaël y una luz tan extraordinaria sobre su rostro, que siempre he recordado ese momento.».

Imagen principal, Morska Gradina (El Jardín Costero) en Varna, que Mikhaël cruzaba en la mañana con Peter Deunov, para observar el amanecer sobre el Mar Negro.

(Continuará…)

Louise-Marie Frenette,

Extracto de The Life of a Master in the West  (Amazon, click en ‘look inside’)
Click en ‘Flip through’  en el sitio de Prosveta.

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