El Reino de Dios: Aprendiendo de la inteligencia natural (Parte 2/4)

El Reino de Dios debe venir primero a la cabeza de los humanos como inteligencia, como luz; luego se introducirá enseguida en el corazón como sensación, como felicidad, y descenderá por fin hasta el plano material donde se manifestará como abundancia y paz. Es posible, y yo trabajo para ello.

Sólo que muy poca gente me comprende; la mayoría se quedan en sus viejas concepciones del pasado, y dicen: «Es imposible, nunca se podrá cambiar al hombre, ahí están las pruebas…» Evidentemente, también yo veo los acontecimientos que se están produciendo en el mundo y sé mejor que nadie que si este estado de cosas se prolonga, el Reino de Dios no podrá venir jamás. Pero si se acepta la filosofía de los Iniciados, todo es posible.

La sublime inteligencia natural ha previsto todo y tiene la solución a nuestros problemas

La forma en que la naturaleza ha creado al ser humano, representa para nosotros toda una enseñanza. Si vive, si se encuentra bien, se debe a que todos sus órganos han aceptado estar juntos, trabajar juntos desinteresadamente, con generosidad, fraternalmente. Por lo tanto si todos los países hiciesen como estos órganos, el Reino de Dios sería posible.

Así pues, hay que ir a instruirse junto a la Inteligencia de la naturaleza que lo ha previsto todo y que nos da todas las soluciones, pero todavía nos instruimos junto a los humanos: lo que ha dicho tal sabio, tal erudito… Si citan la naturaleza, nunca se les aceptará.

La dificultad de cualquier actividad, depende de quien la realice

Se les dirá: «¿Pero qué nos cuentas? No se conoce esta Inteligencia de la naturaleza… ¿Dónde está?» He ahí por qué no progresan los humanos. Si aceptasen la lección de la naturaleza, ¡sería fácil realizar el Reino de Dios! En caso contrario todo será complicado y seguirán rompiéndose la cabeza.

En realidad, una cosa por sí misma no es fácil ni difícil. Depende de quién la acometa. Lo que es difícil para un animal es fácil para un hombre, y lo que es difícil para un hombre es muy fácil para un Iniciado. Por lo tanto depende del que se lance en la empresa.

Muchos gritan allí donde otro se sonríe. Para quien no haya fumado jamás y que no le guste el olor del tabaco, i es tan difícil empezar a fumar! Y para otros, ¡es tan fácil fumar y tan difícil renunciar a ello!

Para un hombre honesto, le es muy difícil robar… Pero para un ratero, le es imposible controlarse. Entonces, para algunos es muy difícil instaurar el Reino de Dios, y para mí es muy fácil. Denme personas capaces de comprenderme y verán lo que hago.

Nuestra educación falla, porque no se basa en la comprensión del ser humano

Ningún problema puede resolverse sin el conocimiento del ser humano. De momento sólo se conoce del hombre el aspecto físico. Por eso todas las soluciones no son más que paños calientes. Se tiene la impresión de que los problemas están resueltos, pero un poco más tarde, estas «soluciones» producen otros inconvenientes.

Miren, en medicina, a menudo se cura un mal, pero se desencadena otro. Y la educación… Con todas las mejoras materiales que se han aportado a las escuelas, ¿acaso los niños saben conducirse mejor en la vida? No, la educación es defectuosa porque se ignora la estructura humana.

(Continúa…)

Omraam Mikhaël Aïvanhov
Obras Completas, vol. 26. Acuario: Llegada de la Edad de Oro, I.
Cap. 5, El Reino de Dios y su Justicia

Leave A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.