Iglesia de San Juan: Decidir transformarnos (Parte 6/7)

Naturalmente, no se puede imponer nuestra Enseñanza, nuestra forma de vivir. Solamente muy pocos, aquellos que han sufrido mucho y que se dan cuenta que si prosiguen así serán borrados de la lista de los vivos… sólo éstos se apresuran a transformarse, a cambiar de vida.

A los demás no se les puede forzar, aún son muy jóvenes, necesitan otras experiencias, otras lecciones, no se les puede forzar. Si no han comprendido la importancia de todas las actividades espirituales que desarrollamos aquí, durante las comidas, durante los cantos, y los ejercicios de respiración, los rezos, las meditaciones, el ayuno… si no han comprendido que se trata de medios muy poderosos que se les dan y los desprecian, ¿qué quieren que haga? No se puede forzarles, hay que dejarles, y sufrirán.

Abriendo nuestras 12 puertas para volvernos la Nueva Jerusalén

Mientras que para los que quieren verdaderamente progresar, se abre ante ellos un campo de actividades extraordinarias. Estas actividades del discípulo están representadas simbólicamente por los doce trabajos de Hércules, los doce trabajos de Hércules que están ligados al zodíaco. Son las doce actividades humanas que permitirán abrir las doce puertas y convertirse en la nueva Jerusalén, la ciudad de la luz en donde no habrá más enfermedades, muerte, ni tinieblas. La nueva Jerusalén, es el ser humano perfecto que posee los doce portales perlados, y las doce piedras preciosas como asiento de sus murallas.

Hasta el siglo cuarto los cristianos siguieron la verdadera filosofía de Cristo

He aquí, mis queridos hermanos y hermanas, que les traigo la Enseñanza de Cristo. No hay nada, absolutamente nada en mis conferencias, que contradiga la Enseñanza de Cristo. Lo que les revelo puede contradecir algunos libros de ciertos escritores, o algunos dogmas que no son más que inventos y que no tienen relación alguna con la Enseñanza de Cristo, pero nada en mis conferencias contradice el verdadero pensamiento de Cristo.

Ahora la cuestión está en saber si están de acuerdo con las Escrituras, con los Evangelios, en donde todo lo que se dice es muy sencillo, o si están con aquellos que lo deformaron todo. Hasta el siglo IV los cristianos trabajaron con la verdadera filosofía de Cristo. Fue más tarde cuando se produjeron todo tipo de desviaciones.

(Concluirá…)

Omraam Mikhaël Aïvanhov,
El Bonfin, 25 de agosto de 1965

Obras Completas, vol. 26.  Acuario, llegada de la Edad de Oro – II
Cap. 2 secc. ii, La verdadera religión de Cristo

Leave A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.