La Felicidad: Dónde hallar el elemento mágico (Parte 5/7)

Nunca olviden esto, y así siempre que aumenten algo pregúntense qué otra cosa va a disminuir. Sí, uno corre en pos de las riquezas, y por otro lado su salud se va desmoronando, y al final caerá enfermo. Tomen lo que hoy les digo, consérvenlo durante toda su vida y serán dichosos. Caminen solamente en esta dirección, hasta la cima, y todo se tomará bello.

Hasta la mujer dirá a su marido : «¡Querido, qué guapo eres! Nunca te había visto tan guapo». Antes, claro, no había visto nada. Con esta filosofía, se transforma todo; pero si buscan otra cosa, continuarán durante mucho tiempo sufriendo y llorando, créanme.

Dónde hallar el elemento mágico

Evidentemente, no conseguirán obtener este elemento enseguida, pero, en cuanto tiendan hacia él, todo comenzará a mejorar de tal forma que ustedes mismos se quedarán asombrados, y verán que están rodeados de ángeles, de divinidades. Pero hay que caminar siempre en la misma dirección, hacia el vértice de la pirámide. Algunos dirán: «Pero, ¿cómo se llama este elemento del que nos habla?» En realidad, no tiene nombre; está compuesto de una materia extremadamente sutil, y se encuentra muy arriba, en la séfira Kether. Es allí donde hay que ir a buscarlo.

Aquellos que poseen este elemento son capaces de realizar prodigios, de transformar sus cuerpos físicos hasta el punto de hacerlos resplandecer y proyectar partículas de luz. Cuando este elemento llega a transformar a todos los demás cuerpos y hacerlos vibrar en armonía, puede producirse la transfiguración. Jesús dio una prueba de ello delante de tres de sus discípulos, pero los discípulos no comprendieron lo que había sucedido. Estaban subyugados, deslumbrados, en éxtasis, pero no comprendieron que Jesús había podido transfigurarse gracias a este elemento.

El árbol sefirótico

Kether y Binah están en la cúspide (Sefirot 1 y 3)

Este elemento es imponderable, pero, como les he dicho, está hecho de materia. Muy pocos Iniciados y grandes Maestros han podido llegar hasta la séfira Kether para recibirlo, porque Kether es un mundo incognoscible, un mundo más allá de todas las dimensiones, en donde mora el Padre Celestial, el Creador de todos los mundos.

San Juan fue uno de los pocos en alcanzar Kether

Muy pocos Iniciados, pues, han llegado hasta él, y aquellos que lo consiguieron desaparecieron pulverizados, porque las vibraciones de Kether son tan intensas que nadie es capaz de resistirlas. Sólo algunos regresaron, aquellos que por una gracia especial del Cielo pudieron absorber otro elemento que tiene la propiedad de proteger el cuerpo físico.

Han leído el Apocalipsis: El relato que nos ha dejado san Juan sobre sus visiones revela que él también llegó hasta Kether. Y este libro refiere que el Angel le dio de comer, diciendo : «Llenará tus entrañas de amargura, pero en tu boca tendrá el dulzor de la miel», es precisamente el símbolo de este elemento capaz de preservar al cuerpo físico, y que es dado por la séfira Binah. El profeta Ezequiel dice también en un libro que un Angel le dio de comer. Este elemento está también simbolizado por el carbón ardiente que el Serafín puso en los labios de Isaías.

[NOTA: Acá hay un poco más de información respecto al árbol sefirótico]

(Continúa…)

Omraam Mikhaël Aïvanhov
Sèvres, 16 de enero, 1972

Obras Completas, vol. 7. Los Misterios de Iesod.
Parte 1. Iesod refleja las virtudes de los demás Sefirot

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