El mundo invisible: Un nuevo Pasteur con instrumentos para explorarlo (Parte 2/4)

Imagen: Louis Pasteur

En el terreno psíquico, espiritual, los humanos están aún como en la época de antes de Pasteur: como no veían los microbios no tomaban ninguna precaución contra ellos. Hoy los científicos no estudian este mundo pensando que no hay aparatos para estudiarlo, pero se equivocan: estos aparatos existen y todavía son más precisos y verídicos que los que miden los fenómenos del plano físico.

En química, en física, siempre se admite en las medidas y en los cálculos, un margen de error posible y casi inevitable. No se puede pesar una sustancia con una precisión a nivel de electrón. Mientras que en la ciencia del mundo invisible, hasta un electrón es contado, pesado, calculado: reina en ella una precisión absoluta.

Sí, la vida interior, espiritual, puede ser estudiada y con más exactitud aún que en el plano físico, pero sólo si se han desarrollado estos instrumentos de precisión absoluta que son los órganos espirituales.

Los seres humanos no han desarrollado sus órganos espirituales

Mientras no hayamos desarrollado estos organos espirituales, no tenemos derecho a negar la realidad del mundo invisible. Por otra parte, el hombre, ni siquiera ha desarrollado a fondo sus cinco sentidos. Algunos animales ven, oyen, huelen, captan manifestaciones que nosotros somos incapaces de percibir: olores, ultrasonidos, ciertas radiaciones luminosas o ciertos signos anunciadores de tormentas, de epidemias, etc.

Todos estos científicos a los que se toma como ejemplo y criterio universal no se dan cuenta de que, con sus propios límites, no sólo cierran su camino, sino que cierran también el camino a toda la humanidad.

¿Por qué la gente duda de los exploradores en el ámbito espiritual?

¿Cómo es que, cuando un explorador ha ido al otro extremo del mundo y cuenta que ha visto tal país, atravesando tal río, poblado por tales habitantes, le creen, y se niegan, en cambio, a creer, a todos aquellos que han ido a visitar otras regiones, regiones espirituales, y que vuelven a contar su viaje? Aquellos exploradores podrían mentir, y, sin embargo, les creen, pero cuando se trata de los exploradores del mundo invisible, entonces sistemáticamente ponen en duda sus palabras.

Un día pronto, quizás venga un nuevo Pasteur

Antes de Pasteur, como las personas no veían los microbios, no tomaban ninguna precaución contra ellos. Igualmente, como no ven estos microbios del plano psíquico, que son los indeseables, tampoco toman ninguna precaución. Quizás venga pronto otro Pasteur con nuevos instrumentos gracias a los cuales se podrán ver las entidades astrales que saquean a los humanos imprudentes. Pero mientras tanto, es preferible admitir su existencia, y, sobre todo, aprender a protegerse de ellos llevando una vida razonable y sensata.

Omraam Mikhaël Aïvanhov,

Izvor 228, Mirada al más allá
Capítulo 1, Lo visible y lo invisible

Les dejamos un interesante post sobre la clarividencia y la telepatía, del año pasado:

Lo Invisible – Clarividencia, (Parte 2/7)

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