Una carta del Maestro Peter Deunov (Parte 5/7)

Echemos un rápido vistazo al movimiento de los cometas, de los planetas y de los soles. Los cometas tienen una trayectoria ininterrumpida. La trayectoria que describen los planetas es una espiral. En cuanto a la trayectoria que describen los Soles, podemos decir que es un circulo cuyo centro se encuentra en el infinito.

Si miramos al ser humano, encontramos en sus miembros (piernas y brazos) la línea quebrada. La espiral está en el torso la caja torácica, con los movimientos de inspiración y de espiración y las dos circulaciones venosa y arterial; es la vida de los planetas con la alternancia de los días y las noches… y el círculo es la cabeza, que representa simbólicamente el movimiento de los soles alrededor del centro. Dios, situado en el infinito. Esto significa que los seres humanos que se encuentran en el sistema egocéntrico viven en los brazos y las piernas del Hombre cósmico, Adam Kadmon, como le llaman los cabalistas. Quienes están conectados con el sistema biocéntrico viven en su corazón y sus pulmones Y los que están conectados con el sistema teocéntrico viven en su cabeza.

Si buscamos estos tres sistemas entre los insectos, encontramos que la araña es el símbolo del sistema egocéntrico, la hormiga el del sistema biocéntrico. y la abeja el del sistema teocéntrico Muchos otros insectos pueden representar estos tres sistemas, pero estos tres ejemplos bastarán.

La araña vive solitaria, atrae las moscas, y cuando una de ellas se deja coger en sus redes, corre a buscarla para llevársela al centro de su «sistema», la telaraña, y comérsela. Las hormigas, aunque todavía pertenecen al sistema egocéntrico, ya han entrado en el sistema biocéntrico: viven agrupadas y organizadas en sociedades. Pero las abejas las superan, porque el objetivo de su trabajo es dar algo preciado a otros seres de una evolución superior a la suya. Las arañas y las hormigas trabajan solamente para si mismas, mientras que las abejas fabrican un alimento para los humanos.

(Continúa…)

Omraam Mikhaël Aïvanhov

Y ahora, para terminar, quisiera leerles algunos pasajes del libro: «Las palabras sagradas del Maestro».

Desde fuera, nadie puede pervertirte si tú mismo no lo deseas. Ésta es la augusta libertad que el Principio pnmero ha puesto a disposición del ser humano.

El discípulo ama las flores que se han abierto en su alma: son sus bellos pensamientos, sus nobles sentimientos, sus buenas acciones las guarda celosamente y no permite que sean dañadas por el hielo -el pecado-. ¡El discípulo ama las flores que se han abierto en su alma!

La aspiración a la pureza es la aspiración al amor. Muestra que el ser humano ha salido de la vida ordinaria para acceder a una vida superior En cuanto el discípulo adquiere la pureza, el primer rayo del amor le ilumina Entonces aparece ante él la luminosa vida de las grandes almas, vida a la que el alma humana está predestinada. Dios mismo es quien hace eso.

¡Grande es para los humanos servir a Dios y permanecer en Su amor!

El manantial que brota de las cimas lo riega todo a su paso Si quieres ayudar a la humanidad, ocúpate primero de transformar tu vida. Entonces actúas conforme a la ley del manantial.

La humildad es un gran manantial puro en la vida. ¡Sé humilde siempre y guarda santamente en tu alma todo lo que sale de este manantial!

Lo verdaderamente grande se encuentra más allá de lo material. Lo real, lo sublime en la vida, es lo invisible. Por eso el discípulo renuncia, poco a poco, a todo lo que es material y transitorio Entra, entonces, en el mundo en donde reina la luz. Allí, el Maestro es bien comprendido y la vida del discípulo pasa entonces a una gama nueva y superior. Y todo eso puede ocurrir en un instante. Todo depende del discípulo.

 

Leave A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.