Verano en las montañas del Rila (Parte 3/7)

Segundo lago (Lago de los peces) – sitio del campamento

Por la noche, nos reuníamos de nuevo para la comida, y luego, al caer la noche, nos reuníamos alrededor de un gran fuego en el centro del campamento. Empezábamos rezando y cantando. Finalmente, el Maestro se acercaba a nuestro círculo, que se abría para que él tomara su lugar cerca del fuego, y luego se cerraba detrás de él.

Aún cantábamos y meditábamos… El silencio, la solemnidad del profundo y azul cielo nocturno, tachonado de estrellas, parecía tomar parte en nuestras devotas reflexiones. Entonces, a menudo, los hermanos y hermanas tocaban el violín o la guitarra, cantaban o recitaban poesía.

Cuando se acercaban las diez, el Maestro se levantaba para una última oración, que decíamos juntos. Dábamos gracias por las bendiciones recibidas durante el día, y luego nos separábamos y volvíamos a nuestras tiendas para dormir hasta la mañana siguiente, cuando el sonido de un violín nos despertaba al amanecer, para comenzar un nuevo día en comunión con el espíritu del fuego, el sol. Nos íbamos a dormir con fuego, nos despertábamos con fuego y pasábamos todo el día con fuego, y nuestras vidas se iluminaban.

Lo que hizo de nuestra estancia en Rila algo excepcional fueron los siete lagos, cuya presencia sentimos, día y noche. Montamos nuestras tiendas junto al segundo lago, pero subiendo más alto pudimos descubrir los otros cinco. El Maestro les dio un nombre a cada uno de ellos. El cielo y las montañas se reflejaban en estas aguas extraordinariamente claras. Algunos de los lagos eran verdaderos espejos mágicos, donde se podían ver imágenes flotando en luz astral.

Una de las condiciones que el Maestro había exigido para nuestra estancia en Rila era que estuviéramos cerca de al menos un lago. Pasaríamos días en contacto con los seres luminosos del mundo invisible. Cuando nos acostábamos, viajábamos a los reinos celestiales y, por la mañana, al despertar, aunque no recordáramos las revelaciones que habíamos recibido, sentíamos que estos seres habían continuado enseñándonos durante la noche.

Omraam Mikhaël Aïvanhov

(Continúa…)

Elementos autobiográficos II – Junto al Maestro Peter Deunov
Cp. 13 – Verano en las montañas del Rila

Elementos autobiográficos de Omraam Mikhaël Aïvanhov cubre el período desde 1917, año en que conoció al maestro Peter Deunov, hasta 1937, año en que dejó Bulgaria para ir a Francia.

2020-06-06T23:42:23+01:00junio 8th, 2020|Acceso a todo, Omraam Mikhaël Aïvanhov|0 Comments

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